A CHILLIDA, Mercè Capdevila

A Chillida

Detalles de A CHILLIDA

Contactad con la compositora para adquirirla (mercecapdevila3@gmail.com) 10 páginas. Duración: 16:10 (aprox.). Electrónica fija y modulación del saxofón barítono en tiempo real con SPX90 II. Música contemporánea experimental. Nivel MEDIO-DIFÍCIL. Ámbito (escrito): LA2-FA6 (o lo más agudo posible) Elementos técnicos: Registro sobreagudo. Variedad de articulaciones. Slaps. Sonidos de llaves. Flatter. Portamenti y glissandi. Sonidos de aire. Sonidos de trompeta. Growl. Multifónicos y armónicos naturales. Interpretación: Tocar con mucha energía. Guardar bien la pulsación (contar bien los silencios y los valores largos) para ir sincronizado con la electrónica fija (se puede utilizar cronómetro).

Mercè Capdevila

MERCÈ CAPDEVILA inició sus estudios musicales en la Academia Marshall y los acabó en el Conservatori Municipal de Música de Barcelona. Simultáneamente estudió Artes Plásticas en la Escuela Municipal “Massana” (Barcelona) y en la Kunsthand Werk Schule de Pforzheim (Alemania) con el profesor Edward Mosny. Posteriormente trabajó la música electroacústica con el profesor Gabriel Brncic en el Laboratori Phonos de Barcelona y asistió a cursos de composición con Luigi Nono, J.M. Mestres-Quadreny, Corian Aharionan, Joan Guinjoan, Carmelo Bernaola y Luis de Pablo. Sus obras han sido interpretadas en Centros Musicales de Europa, Canadá y América. Ha recibido diversos encargos de la Associació Catalana de Compositors (Barcelona) y del Ministerio de Cultura (Madrid). Trabajó durante un año (1993-94) en los estudios de Aaron Copland School of Music de la Universidad de New York en el Queens College como compositora invitada. Tiene dos discos monográficos de sus obras y otras obras grabadas en discos colectivos. Obras en Radio Nacional, Catalunya Música, Radio France, Kolomna’s Radio Station, radios de Moscú y S. Petersburgo, Radio Neva-3. Fue miembro del Patronat Phonos y es miembro de la Associació Catalana de Compositors y miembro fundador de la Asociación de Música Electroacústica de España. Leer más en la web de la compositora. Mercè-Capdevila

Comentario de A CHILLIDA

Podéis escuchar esta obra en mi disco MADE IN BCN Descubrí A CHILLIDA gracias a Josep Maria Aparicio, un saxofonista residente en Barcelona desde los años 80 que dio un impulso muy grande al repertorio de música de nueva creación para este instrumento en Catalunya. Y, precisamente, una de las obras que promovió fue esta, cuya compositora siempre ha estado en la vanguardia de la creación musical del país. Siempre he pensado que A CHILLIDA es una obra muy plástica debido a sus silencios (que crean un espacio temporal abierto al imaginario del público) y a la riqueza tímbrica que se explota en el proceso de modulación del sonido del instrumento y en el de la electrónica fija. Es por esta razón que programo esta obra siempre que tengo ocasión de tocarla en concierto. La calidad musical de la obra junto con la personal con la compositora y especialmente la admiración que siento por el trabajo que en su momento hizo Josep Maria Aparicio con el saxofón contemporáneo, hicieron inevitable que acabara grabando A CHILLIDA en mi disco MADE IN BCN. En esta ocasión no utilizamos el modulador de sonido para el que estaba escrita originalmente, el SPX 90 II, sino que Joan Bagés creó, con la supervisión de Mercè, un patch basado en los parámetros originales de aquel dispositivo de los años 90, cambiando sensiblemente la tímbrica de la obra en esta nueva versión. Os dejo a continuación un comentario muy ilustrativo sobre A CHILLIDA, hecho por la misma compositora. Si queréis saber más sobre esta obra, no dudéis en consultarme.

La obra es un simple soporte para la meditación. Un artificio para fijar la atención, para estabilizar o excitar la mente. Me interesó en su creación la relación de la masa (oído desde lejos) y el espacio (oído desde cerca):

  • El espacio es revisitable (se puede regresar a un punto ya visitado), por lo que en el espacio pueden existir diversos ciclos; pero el tiempo no es revisitable (no se puede regresar a un instante ya vivido), así pues no existen verdaderos ciclos sino tránsitos o caminos irreversibles, impregnados de bifurcaciones.
  • El péndulo y la acción como símbolo, en la obra, no están nunca en el preciso instante donde se cree que deberían estar… pero casi.

La contemplación de las obras del escultor Eduardo Chillida en su conjunto, me hicieron pensar que todas sus obras se pueden mirar, observar y/o sentir de distintas maneras según del lugar desde donde se mirasen los espacios y que las líneas o curvas cambian de significación. [De esta manera] imaginé cómo podría ser una música donde los espacios, líneas, bloques o curvas cambiaran en variadas significaciones e intentando poner en relieve el vacío dentro de la forma, el sentido arcaico del material y un cierto sentido de lo monumental. Así pues escogí el saxo barítono por sus cualidades tímbricas, por su grosor, por su ductilidad y que, modulado en tiempo real (para dar así nuevas respuestas tanto al instrumentista como al público) y simultáneo con el sonido electrónico, me permitiría un material directo, como en bruto, FORJANDO por compresión, acordes cerrados y complejos donde no sea ya posible analizar ni sus alturas o frecuencias ni las características de sus movimientos ni de su estatismo. Forjar es el procedimiento de conformación de metales que consiste en variar la forma de una pieza metálica por compresión, en caliente, entre 2 superficies duras, una fija y la otra móvil. La forja modifica la estructura del metal deformándola y fraccionándola en cristales. La partitura de A CHILLIDA está constituida por 5 bloques (movimientos) que representan 5 Forjas, cuyos respectivos fuegos crean la música de la obra, pero que, como una obra que podría tener 5 bloques diferenciados, forman parte de uno mismo. Se podría decir que no existen ritmos sino solo pulsación, una pulsación que nos lleva a percibir un cierto sentido de lo arcaico. Cada pulsación o acorde no desea ser absolutamente sincrónico ni exacto, dando así un material irregular como irregular puede ser el hormigón o el hierro o la piedra, (viéndolo desde muy cerca). Estos acordes contienen un vacío o espacio en cada uno de ellos, apreciando también así su forma interior y que por sus diversidades, crean volúmenes, temblores y masas. Los silencios que separan un acorde de otro son largos pero casi regulares pero el hecho de que los acordes tengan dinámicas diferentes hace cambiar la percepción y los significados de los silencios, alargándolos o encogiéndolos. Estos hacen cambiar toda percepción: los silencios son material-espacio-vacío de distintas significaciones y que igual que cada sonido, tiene más espacio que materia. Mercè Capdevila

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