A CHILLIDA, Mercè Capdevila

A Chillida

Foto extraída de Turismo Donostia

Cada una de sus cinco partes o forjas es un despliegue técnico del instrumento y de tímbricas en la electrónica, simplemente espectacular.

La compositora

MERCÈ CAPDEVILA (Barcelona, 1946) estudió en el Conservatori Municipal de Música de Barcelona y, al mismo tiempo, Artes Plásticas en la Escola Municipal “Massana” (Barcelona) y en la Kunsthand Werk Schule de Pforzheim (Alemania) con el profesor Edward Mosny.

Capdevila es miembro fundadora de la Asociación de Música Electroacústica de España. Su música ha sido interpretada en Europa, Canadá y los Estados Unidos. En 1993-94 fue compositora invitada en la Aaron Copland School of Music de la Universidad de New York en el Queens College.

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Detalles de la obra

Electrónica fija y saxofón barítono modulado en tiempo real con un SPX90 II.
Existe también una versión con electrónica en vivo (MAX) realizada por el compositor y artista sonoro Joan Bagés i Rubí.
Edición: Contacta con la compositora (mercecapdevilagaya@gmail.com)
Duración: 16:10.
Ámbito (escrito): LA2 – FA6 (o lo más agudo posible)
TÉCNICAS: Diversidad de articulaciones, slaps, glissandi, trinos y trémolos, flatter, registro sobreagudo extremo, precisión de picados, sonidos de llaves, sonidos de aire, armónicos naturales, uso de la voz, sonidos trompeta.
INTERPRETACIÓN: Tocar con mucha energía. Actitud escénica.

Significado y estructura

El saxofonista Josep Maria Aparicio, uno de los pocos músicos que promovió y difundió la música contemporánea en Catalunya en los años 80 y 90 del siglo pasado, estrenó A CHILLIDA en 1997 y me dio a conocer la obra unos años después.

Más tarde, el compositor y artista sonoro Joan Bagés y yo trabajamos la obra con Mercè Capdevila, además de hacer la nueva versión de esta obra para saxofón barítono y electrónica en vivo que grabé en mi disco MADE IN BCN (LMG-2154) en 2018.

Mercè Capdevila me comentó sobre A CHILLIDA:

La contemplación de las obras del escultor Eduardo Chillida en su conjunto me hicieron pensar que todas sus obras se pueden mirar, observar y/o sentir de maneras diferentes según el lugar desde donde se miran y cómo los espacios y las líneas también pueden cambian de significado. Imaginé cómo crear una música donde los diferentes espacios, líneas o bloques cambiaran de significado e intenté representar el vacío dentro de la forma, la esencia del material y una cierta sensación de monumentalidad.

La partitura de A CHILLIDA está constituida por 5 bloques o movimientos que representan 5 forjas diferentes dentro de una misma obra. Forjar es el procedimiento de conformación de metales que consiste en variar la forma de una pieza por compresión, en caliente, entre dos superficies duras, una fija y otra móvil. La forja modifica la estructura del metal deformándola y fraccionándola en cristales.

Se podría decir que no existen ritmos si no sólo pulsación. Entre las diferentes pulsaciones o acordes hay unos vacíos o espacios en los que se aprecian sus formas interiores y se van creando diversos volúmenes, temblores y masas. Estos silencios, igual que los sonidos, tienen más espacio que materia y nos hacen cambiar toda percepción.

Escogí el saxofón barítono por sus cualidades tímbricas, por su grosor y por su ductilidad. La modulación de su sonido en vivo (para dar así nuevas respuestas tanto al instrumentista como al público), simultáneamente con la electrónica fija, me permitiría un material directo, como en bruto, FORJANDO por compresión acordes cerrados y complejos, donde ya no fuera posible percibir ni sus alturas o frecuencias, ni las características de su movimiento o de su estatismo.

Si quieres trabajar esta obra conmigo, no dudes en contactarme.

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