Detalles de la SONATA Op. 6

Southern Music Company, San Antonio (US). 6 páginas. Duración: ca. 12:30. Música modal neoclásica.

Nivel de dificultad: MEDIO. Ámbito (escrito): SIb2 – FA5

Elementos técnicos: Algunos pasajes muy rápidos. Precisión en el picado. Diversidad de articulaciones. Frases largas. Control de la respiración. Afinación de los registros medio y agudo.

Elementos interpretativos: Tocar con expresividad en las secciones lentas. Tocar con destreza y agilidad en los movimientos rápidos.

Garland Anderson

GARLAND ANDERSON (1933 – 2001) fue un compositor y pianista estadounidense que vivió la mayor parte de su vida en Indiana. Estudió con Hans Gal y Roy Harris y es recordado principalmente por sus composiciones de jazz y ragtime, en particular su obra Streetsyncs: Eleven Ragtime Pieces for Piano. También son conocidas su ópera Soyazhe, estrenada en Denver en 1979, y su Concierto para piano n.º 2 para el pianista John Kozar. Otras obras suyas para saxofón son sus dos sonatas para alto y piano, la de tenor y la de barítono.

En internet he encontrado escasa información sobre el compositor y sólo unos pocos audios y vídeos de algunas de sus obras. Casualmente, descubrí la SONATA Op. 6 en el disco “Upper Cut” grabado por Alex de Leeuw (saxofón barítono) y Guido Nielsen (piano) [ref. Erasmus Music Media WVH 227]. Si os gusta este estilo de música tan típicamente americana con melodías románticos y motivos juguetones, no dejéis de trabajar esta obra.

Comentario personal de la SONATA Op. 6

Desde mi punto de vista, la SONATA Op. 6 PARA SAXOFÓN BARÍTONO Y PIANO es un buen ejemplo de un repertorio original para esta formación tan poco conocida. Normalmente se suelen tocar transcripciones de otros instrumentos (violoncelo, principalmente, o fagot) sin tener en cuenta que existen bastantes obras originales a las que no les falta calidad (y en el caso de que no fuera así, estoy seguro de que no faltarán compositores dispuestos a escribir para esta agrupación).

De un nivel de dificultad intermedio, la SONATA Op. 6 se puede abordar tanto como repertorio para una prueba de acceso al grado superior por un saxofonista que tenga cierta experiencia con el barítono como para algún estudiante de grado superior que quiera conocer repertorio para este instrumento. Además de los aspectos pedagógicos, esta es también una buena obra de concierto.

En los tres movimientos de esta sonata no se encuentran demasiados pasajes en los registros grave ni agudo, ni muchos picados, aunque por lo general el intérprete necesitará tener un buen control de la respiración para tocar las frases bastante largas en el segundo movimiento y tener una columna de aire sólida para tocar con continuidad los pasajes rápidos del primer movimiento y los cambios de registros y picados del tercero.

El trabajo de interpretación en música de cámara de la SONATA Op. 6 no es muy difícil, ya que la estructura de la obra es bastante clara, con una rítmica sencilla y una armonía sin “estridencias”.

  1. ALLEGRO CON SPIRITO (162 compases; ca. 4:30): Este movimiento está escrito en la forma de sonata clásica. El primer tema presenta diversidad de articulaciones y diferentes ritmos que le otorgan un cierto carácter enérgico, acompañado por el piano con un ritmo persistente (como un ostinato). El segundo tema es más uniforme rítmicamente y en legato, dando un aire más melódico, y la parte del piano incluye silencios dando más pausa al movimiento. Después de la sección de desarrollo de los dos temas, aparecen los temas tratados de una manera muy parecida a la exposición y el movimiento concluye con una coda en pp.
  2. ANDANTE SOSTENUTO (85 compases; ca. 4:30): Este es un movimiento muy lírico en forma A-B-A-C-A con ligeros cambios de tempo en las partes intermedias. Melódica y armónicamente nos recuerda la música de George Gershwin.
  3. ADAGIO – ALLEGRO (137 compases; ca. 3:30): La introducción en Adagio (15 compases) se muestra evocadora e inspiradora. El Allegro en compás de 6/8 es juguetón y tiene algunos elementos técnicos a los que prestar atención: la precisión del picado en los graves y algunos intervalos amplios entre el registro medio y grave que no son fáciles de ligar si no se toca todo ello con una buena columna de aire. Hay un breve Adagio de 2 compases antes de la coda final que concluye la obra de una manera muy brillante.

Espero que os animéis a tocar la SONATA Op. 6 de Garland Anderson. Como veréis, no es muy difícil técnicamente, es muy amena de trabajar con el piano y funciona muy bien en concierto.

Si queréis conocer más detalles sobre la SONATA Op. 6, no dudéis a contactarme.